¡TIC, TAC, TIC, TAC! ¡La tragedia se masca en el ambiente! El Atlético de Madrid se enfrenta a su enésimo intento de no hacer el ridículo en el último escalón de la Champions League. Y como no podía ser de otra manera, el guion parece escrito por un guionista sádico: tormentas apocalípticas, un entrenador con complejo de mesías y un capitán con problemas gastrointestinales. ¡Bienvenidos a Merma.lol!

¡EL CHOLO MOISÉS Y EL DILUVIO UNIVERSAL!

Diego Pablo Simeone ha cumplido 56 años, aunque su nivel de estrés capilar sugiera que tiene 84. En rueda de prensa, el técnico argentino ha decidido dejar la táctica a un lado y abrazar la teología. "Soñar está bueno, pero la realidad es lo que Dios quiere", soltó el Cholo, confirmando que su plan para frenar a Bukayo Saka es rezar tres Padrenuestros y esperar que un rayo parta el césped del Metropolitano (que, por cierto, está en alerta naranja por lluvias).

"Si Dios quiere que pasemos, pasaremos. Y si Dios quiere que nos metan otro 4-0 como en octubre, pues pondremos a once tíos colgados del larguero y que sea lo que el Señor disponga", habría confesado Simeone en off the record mientras soplaba las velas de una tarta con forma de autobús de dos pisos.

KOKE Y EL SÍNDROME DE LA "PRIMERA CITA" (O CÓMO PEDIR UN FORTASEC)

Pero la verdadera joya de la corona nos la ha regalado Koke Resurrección. El capitán, en un alarde de sinceridad que absolutamente nadie pidió, comparó la semifinal con "la primera cita con una chica", destacando "ese nerviosismo y el estómago revuelto". ¡Madre mía, Koke! ¡Que vas a jugar contra el líder de la Premier, no a invitar a salir a la chica del instituto al cine!

Fuentes exclusivas de Merma.lol aseguran que el vestuario rojiblanco huele a manzanilla y Reflex. "Míster, tengo retortijones, ¿puedo ir al baño antes de que empiece el partido o me aguanto hasta el descanso?", le habría suplicado el capitán a un Simeone que solo miraba al cielo esperando que empezase a llover a cántaros para embarrar el campo.

EL "ÚLTIMO BAILE" Y EL TRAUMA DEL 4-0

Mientras tanto, el Arsenal de Mikel Arteta llega a Madrid relamiéndose. Ya les endosaron un humillante 4-0 en la fase de grupos, pero en el Atleti prefieren hablar del "último baile" de Griezmann y Koke. ¡Qué bonito, qué romántico! Lástima que el Arsenal no entienda de romanticismos y venga dispuesto a pisotear los sueños europeos del Atleti por enésima vez.

Simeone dice que "el fútbol no le debe nada a nadie". Y menos mal, porque si el fútbol tuviera que pagarle al Atleti por los infartos provocados a su afición, el club estaría en bancarrota. ¡Preparen los paraguas y el papel higiénico, que esta noche hay Champions en el Metropolitano!