¡EL ATRACO DEL SIGLO O LA PECHADA DEL AÑO!
¡Paren las rotativas! ¡Llamen a la Guardia Civil! El Sevilla FC acaba de firmar su billete de ida hacia el abismo en un partido que pasará a la historia por el llanto monumental de los andaluces y la épica de un Osasuna que ya se ve levantando la Champions. ¿El escenario? El Sadar. ¿El verdugo? Un gigante de 1,94 metros llamado Alejandro Catena. ¿El drama? ¡NUEVE MINUTOS DE DESCUENTO!
El Sevilla se adelantó con un gol de Neal Maupay en el 69', y parecía que los de García Plaza iban a respirar. Pero claro, la prensa catalana ya lo advertía sin piedad: "la escasa calidad de la plantilla" es un lastre demasiado pesado. Y vaya si lo fue. Raúl García de Haro empató en el 80', y a partir de ahí, el Sevilla se metió en la cueva a rezarle a San Vlachodimos, que paraba hasta los taxis en Pamplona.
"HASTA QUE MARQUE OSASUNA"
La indignación en el banquillo hispalense era total cuando el cuarto árbitro levantó el cartelón. "Cuando vi el cartel, dije: 'No puede ser'. Faltaba que pusiera 'Hasta que marque Osasuna' en letras de neón", bramaba un utillero del Sevilla mientras pateaba una nevera imaginaria.
Y la profecía se cumplió. En el minuto 99, cuando los sevillistas ya estaban pidiendo la hora y el VAR, Moi Gómez puso un centro medido y Catena, sobrevolando Pamplona como si fuera un Boeing 747, reventó la red para poner el 2-1 definitivo.
EL GLITCH DE LA MATRIX: EL DÉJÀ VU DE CATENA
Lo más escalofriante de todo es que esto ya había pasado. El 3 de octubre, el Getafe de Bordalás sufrió exactamente el mismo castigo: gol de Catena en el último suspiro. ¿Es Catena un fallo en la Matrix? ¿Un cyborg programado para destruir equipos con problemas de ansiedad en el descuento?
El técnico rojillo, Alessio Lisci, estaba eufórico tras ganar esta "final": "Lo de Catena es de locos. Le he dicho que si sigue rematando así, le presento a mi hermana y nos vamos todos de gira por Europa. ¡Que tiemble el Manchester City!".
Por su parte, el Sevilla se queda hundido en el fango del descenso, viendo cómo Alavés y Elche suman de tres en tres. García Plaza, con la mirada perdida y sudando frío, dejó una reflexión para la historia: "Hemos defendido el último córner con la misma contundencia que un flan de vainilla en un terremoto. Nos vamos a Segunda, y lo peor es que nos lo merecemos".
¡El drama está servido, señores! ¡El Sevilla se asoma al abismo y en Pamplona ya están reservando vuelos para la Conference League!